NOTA ESCRITA EN JULIO 2004
EL SISTEMA FINANCIERO Y UNA SOLUCION TARDIA QUE CONFORMA “SOLO” A LA SOCIEDAD EN GENERAL
El fallo pesificador de la Suprema Corte, ha agigantado en la sociedad un debate que dista de resolverse. Quiero compartir con Ud. Algunas ideas.
Desde el punto de vista legal y técnico, un banco es lo que se denomina un intermediario del dinero. Esto significa que toma dinero de los depositantes pagando por ello una tasa de interés y, presta ese mismo dinero a una tasa más alta, siendo la diferencia de tasas el margen del banco.
Podemos entonces determinar tres actores principales: los depositantes o ahorristas, los tomadores de préstamos y el banco.
Antes de seguir, es importante destacar que ningún banco del mundo incluso el más importante o solvente, soporta que todos sus depositantes se presenten más o menos al mismo tiempo y soliciten su dinero, ya que gran parte de dicho dinero previa deducción de los encajes correspondientes, está en manos de los tomadores de préstamos, quienes tienen la obligación de devolverlo en el plazo acordado.
Allá por fines del 2001, nació “el corralito” que más allá de las causas que lo originaron (políticas para salvar un banco o, económicas y de estado para salvar el sistema financiero), la corrida de los depositantes, había comenzado meses antes de manera incipiente, profundizándose aceleradamente hacia fin de año.
El Estado Nacional a través del Ministerio de Economía fue ofreciendo a los depositantes diferentes maneras de hacerse parcialmente del dinero “acorralado” incluyendo en su oferta los hoy denominados BODEN, que deberá pagar la sociedad TODA.
Es momento, de hacer algunas preguntas:
Es justo que la sociedad en general pague parte de los depósitos de particulares?
No es justo
Es justo que el ahorrista, motor de la economía, no reciba su depósito?
No es justo
Es justo que quienes compraron un inmueble mediante un crédito hoy pesificado, el valor del inmueble al menos se haya duplicado o triplicado y siga pagando casi la misma cuota en pesos como en el “1 a 1” ?
No es justo
Es justo que a ese mismo tomador de crédito, eventualmente, se le triplique la cuota, de manera tal que le impida que pueda seguir honrando su deuda?
No es justo
Es justo que la sociedad en general a través de los impuestos pague los BODEN y particularmente quienes menos tienen? Imagine que una familia que gana $ 700 mensuales (50% de la población Argentina según el INDEC) aporta sólo en concepto de IVA unos $ 121.
Definitivamente no es justo.
Por lo antes expuesto, se me ocurre una solución a mi criterio más equilibrada para todas las partes y particularmente para los que menos tienen:
A los tomadores de préstamos, alargarles los plazos lo suficiente como para mantener el valor de la cuota actual, revisando la tasa de interés hacia abajo para no dejar en manos de los bancos un nuevo negocio producto de la crisis, pagando así lo que realmente vale la propiedad adquirida.
A los depositantes, alargarles el plazo de devolución de los depósitos lo suficiente como para calzarlos con el nuevo plazo ofrecido a los tomadores de préstamos, recuperando así el dinero depositado.
A los bancos no debería arrojarles ganancia alguna o incluso pérdidas si la hipótesis de salvar el sistema financiera fuera el real objetivo del corralito.
A la sociedad en general y, permítame que lo repita, a los que menos tienen en particular, evitarle tener que pagar los BODEN que en definitiva serán recursos que no irán a educación, ni seguridad, ni salud, ni justicia, que son los deberes primordiales del estado y que ¡ohhhh Sorpresa!, los que menos tienen más necesitan.
EL SISTEMA FINANCIERO Y UNA SOLUCION TARDIA QUE CONFORMA “SOLO” A LA SOCIEDAD EN GENERAL
El fallo pesificador de la Suprema Corte, ha agigantado en la sociedad un debate que dista de resolverse. Quiero compartir con Ud. Algunas ideas.
Desde el punto de vista legal y técnico, un banco es lo que se denomina un intermediario del dinero. Esto significa que toma dinero de los depositantes pagando por ello una tasa de interés y, presta ese mismo dinero a una tasa más alta, siendo la diferencia de tasas el margen del banco.
Podemos entonces determinar tres actores principales: los depositantes o ahorristas, los tomadores de préstamos y el banco.
Antes de seguir, es importante destacar que ningún banco del mundo incluso el más importante o solvente, soporta que todos sus depositantes se presenten más o menos al mismo tiempo y soliciten su dinero, ya que gran parte de dicho dinero previa deducción de los encajes correspondientes, está en manos de los tomadores de préstamos, quienes tienen la obligación de devolverlo en el plazo acordado.
Allá por fines del 2001, nació “el corralito” que más allá de las causas que lo originaron (políticas para salvar un banco o, económicas y de estado para salvar el sistema financiero), la corrida de los depositantes, había comenzado meses antes de manera incipiente, profundizándose aceleradamente hacia fin de año.
El Estado Nacional a través del Ministerio de Economía fue ofreciendo a los depositantes diferentes maneras de hacerse parcialmente del dinero “acorralado” incluyendo en su oferta los hoy denominados BODEN, que deberá pagar la sociedad TODA.
Es momento, de hacer algunas preguntas:
Es justo que la sociedad en general pague parte de los depósitos de particulares?
No es justo
Es justo que el ahorrista, motor de la economía, no reciba su depósito?
No es justo
Es justo que quienes compraron un inmueble mediante un crédito hoy pesificado, el valor del inmueble al menos se haya duplicado o triplicado y siga pagando casi la misma cuota en pesos como en el “1 a 1” ?
No es justo
Es justo que a ese mismo tomador de crédito, eventualmente, se le triplique la cuota, de manera tal que le impida que pueda seguir honrando su deuda?
No es justo
Es justo que la sociedad en general a través de los impuestos pague los BODEN y particularmente quienes menos tienen? Imagine que una familia que gana $ 700 mensuales (50% de la población Argentina según el INDEC) aporta sólo en concepto de IVA unos $ 121.
Definitivamente no es justo.
Por lo antes expuesto, se me ocurre una solución a mi criterio más equilibrada para todas las partes y particularmente para los que menos tienen:
A los tomadores de préstamos, alargarles los plazos lo suficiente como para mantener el valor de la cuota actual, revisando la tasa de interés hacia abajo para no dejar en manos de los bancos un nuevo negocio producto de la crisis, pagando así lo que realmente vale la propiedad adquirida.
A los depositantes, alargarles el plazo de devolución de los depósitos lo suficiente como para calzarlos con el nuevo plazo ofrecido a los tomadores de préstamos, recuperando así el dinero depositado.
A los bancos no debería arrojarles ganancia alguna o incluso pérdidas si la hipótesis de salvar el sistema financiera fuera el real objetivo del corralito.
A la sociedad en general y, permítame que lo repita, a los que menos tienen en particular, evitarle tener que pagar los BODEN que en definitiva serán recursos que no irán a educación, ni seguridad, ni salud, ni justicia, que son los deberes primordiales del estado y que ¡ohhhh Sorpresa!, los que menos tienen más necesitan.
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