CARTA ABIERTA N2 (lo mismo que la última vez, quién no quiera leer, se retira)
21 de marzo de 2018 y ya hace dos meses y chirola que estoy acá.
Continuando con todo esto, y con que estas cartas no deberían ser tomadas como una copia del blog de mi adorado hermano; sino más bien como un pensamiento cuasi escupido, puedo decir que a mis casi 22 años (🚨 Este domingo 25 es mi cumpleaños así que espero recibir amor 🚨) me siento E N O R M E (con metro cincuenta y todo), que me puedo comer el mundo, que puedo hacer lo qué quiera cuándo quiera, en general, me siento ambiciosa creo que como nunca me había pasado en la vida.
Tengo miles de proyectos, ideas que concretar y que nunca se me habían caído; me convertí en una especie de bicho curioso y medio ñoño por todo y todos, parezco nene de 4 años preguntando el por qué de lo que se me cruce.
Todo me es raro y nuevo, el metro me parece lo más impresionante del mundo, ir con Maps a todos lados (porque perdida se nace, no se hace) es una libertad enorme. Ir al súper me parece de lo más divertido del mundo, y a la verdulería ni hablar.
Todo es tan raro que la semana que viene me voy a encontrar con mi familia después de tres meses, raro, hiper raro y más si tenemos en cuenta de que va a ser del otro lado del mundo. Raro que siento que no los extraño, pero hablo de ellos y se me infla el pecho cual hincha de fútbol.
La cultura y hasta el español como idioma me es raro, me vine a España pensando “no hay barrera idiomática” pf, juro que si hay, pero tuve la suerte de conocer personas que dan todo porque los erasmus (intercambistas) nos sintamos como en casa, y y muchas más suerte por hacerme amiga y hasta considerar mi doble español a mi ya querida Covadonga Solares que me hace la vida un poco más fácil y divertida, Cova es lo más transparente que viene en versión asturiana.
Raro como que conocí italianos, cenamos juntos y fue una de las noches más divertidas que tuve acá, simplemente por el hecho de haber escuchado algunas de sus tradiciones gastronómicas y verles la cara de felicidad cuando te cuentan que no paran de comer desde el 8 de diciembre al 6 de enero, la hospitalidad que tienen y lo bien que te tratan, no sé si serán sólo estos, pero los quiero cerca tratándonos de entender entre un italiano medio cruzado y un argentino españolizado.
Raro como que los argentinos acá somos plaga, de verdad somos muchísimos y como nunca me había pasado escuchas la tonada y sos feliz, hasta te sentís amigo del otro sólo por venir del mismo país. Se nota a la legua de dónde venimos, no sé si es la ropa, la forma de caminar o qué, pero lo argento se nota y te hace sentir un poquito como en casa.
Por si no quedaba claro, sí, TODO ME ES NUEVO, y puede que esto tenga falta de coherencia, pero:
1. La redacción no es lo mío.
2. De verdad son solo pensamientos que se me cruzan y capaz a otro loco le pasó lo mismo.
De esta me despido diciendo que estoy más feliz que nunca y desesperada porque no se armar una carry-on. Mañana me voy a chocar con otra cultura y seguir esto que juré que no me iba a pasar “yo vuelvo igual a como me fui”, me dije antes de venir pero, no amiguita, olvidate. No hay retorno. 🖤
No hay comentarios:
Publicar un comentario