Todos estamos intentando.
Hello, how ya doin'? Esta vez no tengo ganas de hablar sobre mi vida, ni tampoco le estoy escribiendo al "vos" de las otras entradas. Esta es más general, por eso cada vez que la quiero escribir me da un no-sé-qué y no lo hago; queda mejor en mi cuaderno para mí mismo, más algunas otras personas con las que ya estuve hablando del tema.
El título de la entrada es "Todos estamos intentando" y por mas estúpido que suene, es una de las cosas más importantes que aprendí este año. Supongo que también podría titularla "Todos estamos intentando y tu comentario no sirve porque nada les viene bien", pero me parece un poco más agresivo así que mejor lo dejamos como está.
Nunca se sabe quién está leyendo así que una vez más explicaré por qué todo el tiempo menciono "este año" como si fuese un atípico en mi vida.
Terminé el secundario el año pasado pero antes que esto sucediera, siempre quise vivir un año afuera de mí casa antes de empezar la facultad. Resultó ser que el plan cambió mucho a lo largo del 2017 y ahora hace diez meses que estoy viviendo en París. No voy a explicar cómo terminé eligiendo Francia como destino porque ya lo mencioné antes pero en resumen, ni yo sé. Todavía no lo descubrí pero sí sé que no me confundí.
El 26 de diciembre del 2017 empezó lo que sería mi año sabático- aunque de sabático no tiene nada, obviando la parte en la que no estudio- con una especie de "sueño americano" pero de la independización.
Siempre estuvo la idea de trabajar pero pensar que viviría solo, con mí plata, haciendo lo que quería, me parecía fantástico. Creo que somos varios los que pensamos que todo va a ser maravilloso porque te hace sentir poderoso no depender de nadie. No estaba equivocado, pero tampoco estaba en lo cierto.
Empecé a trabajar en un restaurant como barman/mozo dos días después de haber llegado (hasta el día de hoy trabajo en el mismo lugar) y ahí fue donde conocí la más extraña- pero perfecta -mezcla de personas. Así como también empezaron las críticas de varias personas que se quedaron en Córdoba: "Empezaste a trabajar muy de golpe, no tuviste tiempo de recorrer" "¿Vas a trabajar ahí todo el año?" "¿Y qué pensas hacer después?" De entrada, a nadie le venía bien nada. Claro que mucha gente estaba feliz porque conseguí trabajo mucho antes de lo esperado, pero también llegaron los comentarios de cómo la gente creía que yo tenía que hacer las cosas, cuando ni yo sabía cómo hacerlas porque era la primera vez que movía un dedo.
Era (ahora cambiamos un poco el staff) uno de los más jóvenes, por así decirlo. Tenía tanto colegas de 20 años como de 35 y ahí empecé a entender las cosas diferente. A ver, no es que pensaba que trabajar en un restaurant como mozo o barman no fuese un "trabajo digno"- por usar el término más cliché y horrible- pero siempre lo veía con la idea de "Nunca lo haría para toda mi vida" o "Si tengo 30 años y mi trabajo es atender tarados/as, me mato". Se entiende el prejuicio que cargaba y en la burbuja que vivía, ¿no? Y, por sobre todo, los comentarios seguían: "¿No pensás ir a la facultad?" "¿Querés hacer eso para toda tu vida?", los cuales le daban un mayor sustento a lo que tenía en mente de antemano. Siendo honesto, en ese momento no me importaba. Recién llegaba a Francia y estaba (estoy) increíblemente feliz del trabajo que tengo pero igual se torna molesto.
Empecé a darme cuenta en ese momento la conclusión del título, todos estamos intentando. Así, de entrada. Porque todos en el trabajo somos iguales, no importa si alguien tiene quince años más que yo. Hacemos lo mismo y es un ambiente profesional. Escuchás todas las historias de vida de las diferentes personas, desde gente como yo que tuvo la oportunidad de viajar y hacer lo que quiere por un tiempo, estudiantes que trabajan cuando pueden, gente que se fue de su país porque no tenían las oportunidades que tienen acá, entre otros. Claro que fue cambiando mi perspectiva sobre el trabajo, ¿qué me importa lo que piense el resto sobre lo que estoy haciendo? El trabajo que yo miraba tan despectivamente, para otros es la oportunidad de su vida y empezar a hacer lo que les gusta. Un compañero, por ejemplo, es licenciado en geografía, dio clases en la universidad, trabajó en web development y soltó todo para ser mozo porque él quiere enfocarse en su música. Está el otro extremo no tan feliz, refugiados que tuvieron que dejar todo para salir de su país y nunca pensaron que podrían comenzar de nuevo; y ahí estaba yo y todos los demás comentarios pensando que lo que estoy haciendo no es suficientemente bueno. De solo escribirlo me da gracia, aunque mi voz interior dice "Qué pedazo de boludo, Lucas.".
Ni mencionar cuando intentan decirte cómo trabajar. Ya he tenido varias mesas que se fueron sin pagar a lo largo del año y no, no es porque soy un mal mozo. Si estoy entregando una cerveza y la gente sale corriendo. ¿querés que suelte la bandeja y empiece a correr? Varias veces recibí comentarios de gente de Córdoba de "Ay, hacé x", "¿Pero sos tonto?" y todo lo que tengo para decir es: Ta guele.
Le sumemos la desgracia o lo lindo, como quieran verlo, de estar solo. Como mencioné antes, el sueño americano de la independización era al punto que cuando hablábamos de nuestro próximo viaje con una amiga que está haciendo lo mismo pero en otro país, nunca si quiera planteamos viajar juntos. Lo considerábamos una experiencia personal, como si el estar totalmente solo fuese algo aún más respetable. En ese momento dos amigas estaban planeando viajar juntas y yo pensaba: "Ni loco.", porque reitero, además de creer que podía comerme el mundo en un segundo, decir que lo estaba haciendo solo lo hacía un poco más dramático. No es que ese era mi pensamiento en su momento, yo quise viajar solo porque tenía ganas, no para demostrarle a la gente lo auto-suficiente que podía llegar a ser, pero no sé, simplemente quería hacerlo así. Hago un énfasis constante en el "no sé" en la mitad de mis decisiones porque realmente me di cuenta que nadie está totalmente seguro de lo que hace, pero a eso lo voy a decir más abajo.
Volviendo al tema, qué difícil que es ser un humano funcional con habilidades cognitivas decentes. Todavía la tengo previa a esa materia. Cuando te das cuenta que hacer amigos es bastante más complicado porque no estás dentro de un aula o viéndole la cara ocho horas durante cinco días a la semana, lógicamente hablás con tus amigos de siempre. ¿Y qué voy a decir ahora? Los comentarios, esos malditos comentarios porque obvio, mi vida es un "no sé" constante pero se ve que el resto tiene clarísima su vida y la mía: "Viví allá", "Hacete un curso de algo para hacer amigos", "No estés tan pendiente de acá (Córdoba)", "Hablá más con la gente, no seas tímido". Gracias por tu opinión, el hada de los amigos me acaba de traer quince a casa.
Mientras más pasa el tiempo, conocí gente. "Conocer gente" entre comillas porque es más un "me hice amigo de la gente del trabajo", porque a ellos sí los veo ocho horas, cinco días a la semana. El contacto con los demás nunca se borra, pero en el momento que desaparecés un poco ya empiezan de nuevo: "¿Por qué no das bola?". ¿Tal vez porque no puedo vivir en un lugar donde no estoy? Nunca la idea es hacerle sentir a alguien como si lo hubieses olvidado, creo yo. Pero así como al principio te abren las alas al mundo para que no vivas pendiente del lugar donde vivis, cuando lo haces, apenas un poco, te empiezan a tirar la correa. Nunca faltan los enojos porque no tenés tiempo de hacer video-llamada por ejemplo. Claro que quiero saber 24/7 lo que pasa en la cabeza de mis amigos como el año pasado, pero tampoco puedo poner en espera la gente que conozco acá porque ellos están conmigo. No es fácil dejar de sentirse solo o dejar de extrañar las caras que estuvieron con vos tanto tiempo. Tampoco se dejan de extrañar, pero te acostumbras un poquito a tenerlos lejos porque el cambio horario y la diferencia de rutinas van tomando lugar.
Claro que hay gente que uno prioriza más que a otra, siendo totalmente honesto. No voy a posponer una llamada con mi familia por hablar con alguien que no me habló en tres meses. Recuerden, gente: La persona que se fue de viaje es una sola, mil contra uno. A veces es difícil dividir bien la atención para todos porque nunca pasó de no poder decir "¿Vamos a tomar una birra?"; ahora los planes se arreglan más o menos así: "Bueno, vos cursas hasta las 19h00 de Argentina, lo que serían mis 00h00 así que podemos hablar un rato". De nuevo, todos estamos intentando. Tanto ustedes como nosotros.
Imagínense, todos tenemos los estereotipos de un viajero, y más de aquel que se toma un año sabático. Siempre de joda, llenos de plata, haciendo lo que tienen ganas de su vida, viviendo de sus padres- comentario ganador- y todos los etcéteras que le quisiéramos agregar. ¿Pero y sino cumplimos con nada de eso? ¿Qué tiene? Cuál es esa necesidad de decirle a la gente lo que creemos que deberían hacer solo porque nosotros lo haríamos distinto. Si querés viajar y no hablar con nadie nuevo durante todo el año, está bien. Si querés trabajar doce horas, está bien. Si querés dedicarte a ir de fiesta en fiesta porque podes, está bien. Si tus papás te tienen que pasar plata, está bien. No sos una decepción porque no todo salga bien.
Yo llegué al viaje queriendo ser lo más independiente posible, casi que la idea de que mis papás me mandaran plata me espantaba. Sentía que me hacía quedar como un fracasado que no puede mantenerse solo. Como si el hecho de tener que trabajar, pagar el alquiler, hacer trámites, ir al banco, entender cheques, sacar la obra social, hacer lo que te gusta, y viajar, todo por primera vez- sumándole el estar solo y el "no sé" constante porque nadie te explica cómo ser un adulto- fuera poco.
Nunca olvidaré una de mis crisis más grandes. Escribo "una de las" porque todos sabemos que estar solo te da mucho tiempo para pensar y nosotros mismos podemos ser nuestro peor enemigo, pero bueno. Ese mes tuve muchas ganas de volver, extrañaba mucho y no sabía que hacer. Agreguémosle que tener una vida social, cuando tus amigos son los de tu trabajo (y sino trabajas es muy complicado conocer gente así que ta guele) es difícil. Cuando yo no trabajo, ellos sí y viceversa. Por lo que los "¿Por qué no salís?" "No te quedes en tu casa" pueden ser amablemente utilizados como papel higiénico. A vec- mentira, nunca entiendo qué pretenden. ¿Ustedes realmente creen que sino estuviesen en una carrera con un mínimo de treinta desconocidos sacarían amigos de la galera? Si quieren me hago una cuenta en Tinder y en la descripción clavo: BUSCO AMIGOS.
Regreso a la crisis: Lo hablé con un par de amigos de Córdoba y a todos les resbalaba lo que les decía, sus respuestas eran más o menos así: "No vuelvas", "Allá (Francia) tenés más oportunidades que acá (Córdoba)", "Ya te vas a acostumbrar" "¿Cómo vas a querer volver? ¡Vivís en París!". Obvio que esto tiene excepciones, pero generalizo así le da un toque mas dramático.
Es bastante fácil decir todo eso cuando teclean desde su zona de confort, con sus amigos a quince minutos de sus casas, con gente que ven todos los días porque estudian juntos, porque tienen a sus papás al lado o lo que sea. Encima, por alguna extraña razón, como escribí antes, si tus papás te mandan plata, todo el mundo te critica así que voy a poner las cartas sobre la mesa: Tenés exactamente la misma edad que yo y si tus papás te dan plata está todo bien, ¿porque estás en Córdoba? ¿Esa es la variable? Muchachos/as, sean pensantes. Claro que nos agarró la loca y pensamos que somos increíblemente independientes y por eso nos fuimos un tiempito, pero no es tan así. ¿Cuándo fue la útlima vez que tuvieron que pensar en absolutamente todo lo que van a gastar porque les da miedo no tener plata a fin de mes? Antes que me salten a la yugular, se entiende cuál es el target de la pregunta porque todos sabemos que Argentina se viene abajo así que esa situación puede ser actual en varias personas.
Es bastante fácil hablar sin conocer solo porque creen que harían las cosas diferentes. Me gustaría ver cuántos de ustedes son capaces de irse de viaje y siempre tener días buenos, no extrañar, lograr administrarse de manera fantástica y todos las otras cosas que quieran incorporar. Parece que en sus mentes la Torre Eiffel tiene poderes mágicos, entrás en su territorio y automáticamente sos millonario y olvidaste a todo tu entorno. Qué extraordinario el primer mundo según ustedes, ¿no?
Solo para que sepan cómo salí de mi crisis: Lo llamé llorando a mi papá y estuvimos un rato hablando hasta que él me hizo entender que tengo que parar de vivir según lo que haría el resto porque lo dicen estando desde una situación completamente distinta, como si supieran de lo que hablan. (Alejandro, si lees esto, te amo, gracias. Sorry por el dramatismo.)
En fin, como dice el título de la entrada, y por una última vez: Todos estamos intentando. Desde la persona que parece que la tiene clarísima, hasta la que parece que tiene un lío constante en su vida. Todos. Y justamente por eso, tenemos que parar de comentar como si entendiéramos totalmente lo que el otro está pasando. Siempre va a haber gente que lo va a tomar diferente a como yo lo haría y no puedo esperar eso, porque no estoy en esa situación, porque son otra persona, porque ellos también están intentando.
Así como tampoco deberíamos poder mirar a alguien de 40 años trabajando de mozo y pensar: "Yo no quiero eso" porque capaz la otra persona tampoco lo quiere, o capaz sí, y ambas cosas son igual de validas- Esto último es más que todo una nota mental para mí mismo-.
El 26 de diciembre del 2017 empezó lo que sería mi año sabático- aunque de sabático no tiene nada, obviando la parte en la que no estudio- con una especie de "sueño americano" pero de la independización.
Siempre estuvo la idea de trabajar pero pensar que viviría solo, con mí plata, haciendo lo que quería, me parecía fantástico. Creo que somos varios los que pensamos que todo va a ser maravilloso porque te hace sentir poderoso no depender de nadie. No estaba equivocado, pero tampoco estaba en lo cierto.
Empecé a trabajar en un restaurant como barman/mozo dos días después de haber llegado (hasta el día de hoy trabajo en el mismo lugar) y ahí fue donde conocí la más extraña- pero perfecta -mezcla de personas. Así como también empezaron las críticas de varias personas que se quedaron en Córdoba: "Empezaste a trabajar muy de golpe, no tuviste tiempo de recorrer" "¿Vas a trabajar ahí todo el año?" "¿Y qué pensas hacer después?" De entrada, a nadie le venía bien nada. Claro que mucha gente estaba feliz porque conseguí trabajo mucho antes de lo esperado, pero también llegaron los comentarios de cómo la gente creía que yo tenía que hacer las cosas, cuando ni yo sabía cómo hacerlas porque era la primera vez que movía un dedo.
Era (ahora cambiamos un poco el staff) uno de los más jóvenes, por así decirlo. Tenía tanto colegas de 20 años como de 35 y ahí empecé a entender las cosas diferente. A ver, no es que pensaba que trabajar en un restaurant como mozo o barman no fuese un "trabajo digno"- por usar el término más cliché y horrible- pero siempre lo veía con la idea de "Nunca lo haría para toda mi vida" o "Si tengo 30 años y mi trabajo es atender tarados/as, me mato". Se entiende el prejuicio que cargaba y en la burbuja que vivía, ¿no? Y, por sobre todo, los comentarios seguían: "¿No pensás ir a la facultad?" "¿Querés hacer eso para toda tu vida?", los cuales le daban un mayor sustento a lo que tenía en mente de antemano. Siendo honesto, en ese momento no me importaba. Recién llegaba a Francia y estaba (estoy) increíblemente feliz del trabajo que tengo pero igual se torna molesto.
Empecé a darme cuenta en ese momento la conclusión del título, todos estamos intentando. Así, de entrada. Porque todos en el trabajo somos iguales, no importa si alguien tiene quince años más que yo. Hacemos lo mismo y es un ambiente profesional. Escuchás todas las historias de vida de las diferentes personas, desde gente como yo que tuvo la oportunidad de viajar y hacer lo que quiere por un tiempo, estudiantes que trabajan cuando pueden, gente que se fue de su país porque no tenían las oportunidades que tienen acá, entre otros. Claro que fue cambiando mi perspectiva sobre el trabajo, ¿qué me importa lo que piense el resto sobre lo que estoy haciendo? El trabajo que yo miraba tan despectivamente, para otros es la oportunidad de su vida y empezar a hacer lo que les gusta. Un compañero, por ejemplo, es licenciado en geografía, dio clases en la universidad, trabajó en web development y soltó todo para ser mozo porque él quiere enfocarse en su música. Está el otro extremo no tan feliz, refugiados que tuvieron que dejar todo para salir de su país y nunca pensaron que podrían comenzar de nuevo; y ahí estaba yo y todos los demás comentarios pensando que lo que estoy haciendo no es suficientemente bueno. De solo escribirlo me da gracia, aunque mi voz interior dice "Qué pedazo de boludo, Lucas.".
Ni mencionar cuando intentan decirte cómo trabajar. Ya he tenido varias mesas que se fueron sin pagar a lo largo del año y no, no es porque soy un mal mozo. Si estoy entregando una cerveza y la gente sale corriendo. ¿querés que suelte la bandeja y empiece a correr? Varias veces recibí comentarios de gente de Córdoba de "Ay, hacé x", "¿Pero sos tonto?" y todo lo que tengo para decir es: Ta guele.
Le sumemos la desgracia o lo lindo, como quieran verlo, de estar solo. Como mencioné antes, el sueño americano de la independización era al punto que cuando hablábamos de nuestro próximo viaje con una amiga que está haciendo lo mismo pero en otro país, nunca si quiera planteamos viajar juntos. Lo considerábamos una experiencia personal, como si el estar totalmente solo fuese algo aún más respetable. En ese momento dos amigas estaban planeando viajar juntas y yo pensaba: "Ni loco.", porque reitero, además de creer que podía comerme el mundo en un segundo, decir que lo estaba haciendo solo lo hacía un poco más dramático. No es que ese era mi pensamiento en su momento, yo quise viajar solo porque tenía ganas, no para demostrarle a la gente lo auto-suficiente que podía llegar a ser, pero no sé, simplemente quería hacerlo así. Hago un énfasis constante en el "no sé" en la mitad de mis decisiones porque realmente me di cuenta que nadie está totalmente seguro de lo que hace, pero a eso lo voy a decir más abajo.
Volviendo al tema, qué difícil que es ser un humano funcional con habilidades cognitivas decentes. Todavía la tengo previa a esa materia. Cuando te das cuenta que hacer amigos es bastante más complicado porque no estás dentro de un aula o viéndole la cara ocho horas durante cinco días a la semana, lógicamente hablás con tus amigos de siempre. ¿Y qué voy a decir ahora? Los comentarios, esos malditos comentarios porque obvio, mi vida es un "no sé" constante pero se ve que el resto tiene clarísima su vida y la mía: "Viví allá", "Hacete un curso de algo para hacer amigos", "No estés tan pendiente de acá (Córdoba)", "Hablá más con la gente, no seas tímido". Gracias por tu opinión, el hada de los amigos me acaba de traer quince a casa.
Mientras más pasa el tiempo, conocí gente. "Conocer gente" entre comillas porque es más un "me hice amigo de la gente del trabajo", porque a ellos sí los veo ocho horas, cinco días a la semana. El contacto con los demás nunca se borra, pero en el momento que desaparecés un poco ya empiezan de nuevo: "¿Por qué no das bola?". ¿Tal vez porque no puedo vivir en un lugar donde no estoy? Nunca la idea es hacerle sentir a alguien como si lo hubieses olvidado, creo yo. Pero así como al principio te abren las alas al mundo para que no vivas pendiente del lugar donde vivis, cuando lo haces, apenas un poco, te empiezan a tirar la correa. Nunca faltan los enojos porque no tenés tiempo de hacer video-llamada por ejemplo. Claro que quiero saber 24/7 lo que pasa en la cabeza de mis amigos como el año pasado, pero tampoco puedo poner en espera la gente que conozco acá porque ellos están conmigo. No es fácil dejar de sentirse solo o dejar de extrañar las caras que estuvieron con vos tanto tiempo. Tampoco se dejan de extrañar, pero te acostumbras un poquito a tenerlos lejos porque el cambio horario y la diferencia de rutinas van tomando lugar.
Claro que hay gente que uno prioriza más que a otra, siendo totalmente honesto. No voy a posponer una llamada con mi familia por hablar con alguien que no me habló en tres meses. Recuerden, gente: La persona que se fue de viaje es una sola, mil contra uno. A veces es difícil dividir bien la atención para todos porque nunca pasó de no poder decir "¿Vamos a tomar una birra?"; ahora los planes se arreglan más o menos así: "Bueno, vos cursas hasta las 19h00 de Argentina, lo que serían mis 00h00 así que podemos hablar un rato". De nuevo, todos estamos intentando. Tanto ustedes como nosotros.
Imagínense, todos tenemos los estereotipos de un viajero, y más de aquel que se toma un año sabático. Siempre de joda, llenos de plata, haciendo lo que tienen ganas de su vida, viviendo de sus padres- comentario ganador- y todos los etcéteras que le quisiéramos agregar. ¿Pero y sino cumplimos con nada de eso? ¿Qué tiene? Cuál es esa necesidad de decirle a la gente lo que creemos que deberían hacer solo porque nosotros lo haríamos distinto. Si querés viajar y no hablar con nadie nuevo durante todo el año, está bien. Si querés trabajar doce horas, está bien. Si querés dedicarte a ir de fiesta en fiesta porque podes, está bien. Si tus papás te tienen que pasar plata, está bien. No sos una decepción porque no todo salga bien.
Yo llegué al viaje queriendo ser lo más independiente posible, casi que la idea de que mis papás me mandaran plata me espantaba. Sentía que me hacía quedar como un fracasado que no puede mantenerse solo. Como si el hecho de tener que trabajar, pagar el alquiler, hacer trámites, ir al banco, entender cheques, sacar la obra social, hacer lo que te gusta, y viajar, todo por primera vez- sumándole el estar solo y el "no sé" constante porque nadie te explica cómo ser un adulto- fuera poco.
Nunca olvidaré una de mis crisis más grandes. Escribo "una de las" porque todos sabemos que estar solo te da mucho tiempo para pensar y nosotros mismos podemos ser nuestro peor enemigo, pero bueno. Ese mes tuve muchas ganas de volver, extrañaba mucho y no sabía que hacer. Agreguémosle que tener una vida social, cuando tus amigos son los de tu trabajo (y sino trabajas es muy complicado conocer gente así que ta guele) es difícil. Cuando yo no trabajo, ellos sí y viceversa. Por lo que los "¿Por qué no salís?" "No te quedes en tu casa" pueden ser amablemente utilizados como papel higiénico. A vec- mentira, nunca entiendo qué pretenden. ¿Ustedes realmente creen que sino estuviesen en una carrera con un mínimo de treinta desconocidos sacarían amigos de la galera? Si quieren me hago una cuenta en Tinder y en la descripción clavo: BUSCO AMIGOS.
Regreso a la crisis: Lo hablé con un par de amigos de Córdoba y a todos les resbalaba lo que les decía, sus respuestas eran más o menos así: "No vuelvas", "Allá (Francia) tenés más oportunidades que acá (Córdoba)", "Ya te vas a acostumbrar" "¿Cómo vas a querer volver? ¡Vivís en París!". Obvio que esto tiene excepciones, pero generalizo así le da un toque mas dramático.
Es bastante fácil decir todo eso cuando teclean desde su zona de confort, con sus amigos a quince minutos de sus casas, con gente que ven todos los días porque estudian juntos, porque tienen a sus papás al lado o lo que sea. Encima, por alguna extraña razón, como escribí antes, si tus papás te mandan plata, todo el mundo te critica así que voy a poner las cartas sobre la mesa: Tenés exactamente la misma edad que yo y si tus papás te dan plata está todo bien, ¿porque estás en Córdoba? ¿Esa es la variable? Muchachos/as, sean pensantes. Claro que nos agarró la loca y pensamos que somos increíblemente independientes y por eso nos fuimos un tiempito, pero no es tan así. ¿Cuándo fue la útlima vez que tuvieron que pensar en absolutamente todo lo que van a gastar porque les da miedo no tener plata a fin de mes? Antes que me salten a la yugular, se entiende cuál es el target de la pregunta porque todos sabemos que Argentina se viene abajo así que esa situación puede ser actual en varias personas.
Es bastante fácil hablar sin conocer solo porque creen que harían las cosas diferentes. Me gustaría ver cuántos de ustedes son capaces de irse de viaje y siempre tener días buenos, no extrañar, lograr administrarse de manera fantástica y todos las otras cosas que quieran incorporar. Parece que en sus mentes la Torre Eiffel tiene poderes mágicos, entrás en su territorio y automáticamente sos millonario y olvidaste a todo tu entorno. Qué extraordinario el primer mundo según ustedes, ¿no?
Solo para que sepan cómo salí de mi crisis: Lo llamé llorando a mi papá y estuvimos un rato hablando hasta que él me hizo entender que tengo que parar de vivir según lo que haría el resto porque lo dicen estando desde una situación completamente distinta, como si supieran de lo que hablan. (Alejandro, si lees esto, te amo, gracias. Sorry por el dramatismo.)
En fin, como dice el título de la entrada, y por una última vez: Todos estamos intentando. Desde la persona que parece que la tiene clarísima, hasta la que parece que tiene un lío constante en su vida. Todos. Y justamente por eso, tenemos que parar de comentar como si entendiéramos totalmente lo que el otro está pasando. Siempre va a haber gente que lo va a tomar diferente a como yo lo haría y no puedo esperar eso, porque no estoy en esa situación, porque son otra persona, porque ellos también están intentando.
Así como tampoco deberíamos poder mirar a alguien de 40 años trabajando de mozo y pensar: "Yo no quiero eso" porque capaz la otra persona tampoco lo quiere, o capaz sí, y ambas cosas son igual de validas- Esto último es más que todo una nota mental para mí mismo-.
El problema de esta entrada, y por lo cuál no sabía si debería o no escribirla, es que en el intento de explicar todo, tengo miedo de quedar como un hipócrita considerando que hay muchas personas que se pueden tomar mal lo de "Nada te viene bien" porque si me conocen de antes, saben que era- me atrevo a poner el verbo en pasado, sí- el rey de los quejosos. Nunca no se me escapaba un comentario de cómo el resto de las personas viven sus vidas, lleno de prejuicio, por supuesto. Según yo, me las sabía a todas. Tampoco quiero quedar como un descerebrado que no entiende lo privilegiado que es por haber tenido la oportunidad de cruzar el océano solo porque quiso; porque es muy fácil estar sentado al frente de la computadora en París, como si fuese algo normal. Pero también es muy fácil hacerlo desde Córdoba habiendo seguido la línea típica de colegio-facultad. Claro que esto es un first world problem pero no es culpa mía que al humano le encante opinar de las oportunidades de los otros como si fuesen las propias. Cansa tener que escuchar lo que ustedes harían o qué nosotros estamos haciendo mal basado únicamente en su imaginación porque claramente no están en el mismo lugar. De nuevo, ferme ta guele.
Siempre voy a tomar las criticas cuando vienen de personas que claramente tienen más experiencia que yo, sean mis papás o cualquier otra persona que haya vivido un año afuera o algo parecido, pero estoy harto de dejar a la gente que no tiene idea hablar como yo lo hacía antes, como si se las supiesen todas desde su zona de confort.
Creo que se entiende a lo que voy con todo lo que dije arriba y sino, bueno, c'est dommage.
Siempre voy a tomar las criticas cuando vienen de personas que claramente tienen más experiencia que yo, sean mis papás o cualquier otra persona que haya vivido un año afuera o algo parecido, pero estoy harto de dejar a la gente que no tiene idea hablar como yo lo hacía antes, como si se las supiesen todas desde su zona de confort.
Creo que se entiende a lo que voy con todo lo que dije arriba y sino, bueno, c'est dommage.