lunes, 25 de julio de 2016

OJOS de MIEL

OJOS de MIEL


Ojos de miel necesita volar.

Va en busca del abrazo.

Va en busca del sol.

Va en busca de un amor.

Decidió entregarle su cuerpo, su alma, su sonrisa, su mirada.


Ojos de miel es mi amor prohibido. 

Me carcome no saber si alguna vez fui algo para ella.

Por favor no me lo digas, no quiero saberlo. 

Mi cobardía prefiere evitar la desilusión.


Ojitos de miel empacó sus stilettos, sus tangas, sus encajes, sus medias bucaneras, su portaligas, su cuerpo, su alma, su sonrisa.

También su piel suave como un pétalo de rosa roja.

Muere por las rosas rojas.

Imposible no mirarla, a su paso.

Arrasa con su brillo de rubí, con su aroma tibio, con su mirada de ángel.


Lo envidio. La envidio.


Le tiene preparada la mejor de las emboscadas.

Se van a emboscar mutuamente. 


¡A mí me toca llorar, a ojitos de miel le toca disfrutar!

jueves, 21 de julio de 2016

PEDRITO

Pedrito nació, prematuro, muy prematuro. Es hijo de Pablo, persona a la que quiero mucho y de su pareja Molly, a quien menos conozco, pero una santa es. 
Lamentablemente Pedrito falleció a los días de nacer. 
No soportó su inmadurez, a pesar de todos los cuidados y amor que recibió.
Me puse en la piel de ellos, a escribir, y esto me salió.

Me salió del alma.


PEDRITO NUESTRO PICAFLOR


Hola Pedro, soy Pablo tu papá!
Hola Pedrito, soy Ximena, tu mamá, aunque Molly me dicen!!!
Cuánto te esperamos! Muy chiquitito sos, como un picaflor.
Apenas ayer en mi pancita estabas.
Algo no anduvo bien, tres meses antes naciste!!!
Aún no podemos mecerte ni abrazarte, pero si hablarte,
No nos importa, ya llegará.
Los médicos y enfermeras te cuidan,
nosotros te mimamos,
mas aún, te amamos!
Mamá Molly la mamadera toda los días te da,
Papá Pablo tus pañales intenta cambiar!
De a poco, papás, aprendemos a ser,
sos nuestro primer bebé!
Es difícil en casa no tenerte, pero crecer necesitás.
Aún en casa no puedes vivir.
Tienes tu cuchita, incubadora le dicen,
calentita es, vivir mejor te permite.
Desde casita al hospital varias veces al día vamos,
esperando con nosotros llevarte.
Ese día, con alegría esperamos,
mientras te amamos y cuidamos.
Algo, de repente, ocurrió.
Demasiado pequeño naciste,
hoy tu corazón dejó de latir.
El alma nos duele, Dios así lo quiso.
Tu recuerdo siempre, con nosotros estará.
Te amamos hijo, en el cielo volveremos a verte.
Dios te cuida ahora, en buenas manos estás.
Ya no sufres, Dios te protege.
Te amamos Pedro, en el cielo nos encontraremos.
Nos quedamos solos y a los gritos llorando,
el dolor apenas soportamos.
Al menos ya no sufres y Dios te protege,
aunque el alma, demasiado, nos duele.
Acariciarte queremos, pero ya no podemos.
Despedirnos nos queda. Pura tristeza.
Un beso muy grande Pedrito nuestro, de mamá Molly y papá Pablo.